Cap.6:
A hard’s days night.
It's been a hard day's night
And I've been working like a dog
It's been a hard day's night
I should be sleeping like a log
But when I get home to you
I find the things that you do
Will make me feel all right
And I've been working like a dog
It's been a hard day's night
I should be sleeping like a log
But when I get home to you
I find the things that you do
Will make me feel all right
Sonaba este éxito cuando: John; Ringo y George
corrían perseguidos por unas fans (incluidos algunos chicos) yendo hacia un
tren para ir no sé que lugar. Charlotte presenciaba esta divertida escena tras
cámaras. Vió cuando George se cayó y encima de él se cayó Richard. No pudo
contener la risa, aunque después se compadeció de ellos dos.
Harrison
les dijo que iba a ser algo complicado lograr el mismo éxito en Inglaterra (y
en otros paises europeos) Brian Epstein pensó en como podía llegar la
beatlemanía a USA y por sudámerica. Se le ocurrió hacer una película para
demostrar el carisma de los 4 chicos y a la vez, mostrar las geniales canciones
de The Beatles (del 64’) para el público que aún no conoce el gran fenomeno
juvenil de europa. La película se llamó ‘A hard days night’ que es nombre de la
canción que sale al principio del rodaje.
Después
de la primera parte de la grabación.... George (con un sandwich en la mano) se
dirigió donde se encontraba Charlotte.
-¿Te caíste, George? – le dijo Charlotte riendo y
tratando de quitarle un pedazo de su sandwich.
-No, para nada – sarcástico - ¡deja mi sandwich! –
se lo echa completo a la boca – ¿cómo lo hice?
-Bien.
-¿Solo bien?
-¿Y qué mas quieres que te diga?
-Ammm, lo que me dices siempre: perfecto. – tomó
un vaso de agua.
-Lo hiciste bien – volvió a repetir Deleasa.
-Te enojaste... – afirmó - ¿y ahora qué hice?
-¿Por qué crees que estoy enojada?
-Tu cara me lo dice. ¿Fue por qué no te di
sandwich? Si quieres yo lo puedo vomitar...
-Pues te equivocas...¿Seguirán filmando?
-No...hicimos bastante por hoy...pero....¿qué te
pasa?
-Entonces, volveré al hotel. – recogiendo su
cartera.
-¿Responderas mi pregunta?
-Adios, George. – se fue.
Mientras
los veía en el rodaje, mejor dicho, cuando VEÍA a George en el rodaje.. comenzó
a pensar. Había decidido ‘olvidar’ este sentimiento hacia Georgie, creyendo que
sería capaz de lograrlo viendolo a cada minuto, a cada hora, a cada día,
etc...Al ver a su amigo en la filmación, se dió cuenta de que aún lo miraba con
los ojos de una enamorada, pero, que ahora estaba más enamorada que hace dos
años (hace 2 años decidió luchar contra este amor, hace 2 años George le dió
ese beso que quedó en el olvido, ahora están en 1964) Se había propuesto no hacerse ilusiones con
él, de no apreciar tanto cada palabra que salía de su boca. Lo intentaba, pero
no podía...era algo imposible...disfrutaba hacerse dichas ilusiones....’Soñar
no cuesta nada’ ¿No cuesta nada? ¡Estaba sufriendo!
George
ahora era algo más...es como una droga para ella...su George ¡era su adicción!
¿cómo poder calmar una adicción con alguien tan dulce, tan tierno, tan
talentoso, tan especial, tan como George. Y entonces ¿qué hacer? ¿alejarse de
él sería suficiente? ‘No – se dijo – eso me haría peor, voy a estar todos los
dias pensando si está bie o no, etc.’
¿Olvidarlo con otro chico? En estos 2 años no lo había intentado, pues tenía la
leve esperanza de que George se enamoraría de ella. Tuvo ganas de confesar su
amor, pero su amistad ya no sería la misma...lo típico. Prefería sacrificar eso
antes que su amistad, eso jamás lo quería perder...
Charlotte
se detuvo, se dió cuenta de que iba caminando sin rumbo ...¿donde estaba? Se
supone que iba ir al hotel, pero ahora se perdió por pensar en que decisión era
mejor para su corazón.
Cerca de
las 11 de la noche llegó al hotel, como
se había perdido comenzó a buscar el camino correcto. Pero se entretubo viendo
unas tiendas...incluso se encontró con un tal Mick Jagger; este dijo que era de
una banda Rolling Stones...¿Quienes son esos? – se preguntó Charlotte. Mick era
algo creído y sobervio...
-¿Mejor que The Beatles? – rió Charlotte – ellos
si quedarán en la historia, como Elvis...quizás ustedes igual pero ni tanto...
-Veo que eres su fanática.
-Soy su amiga, Mick. Ahora me tengo que ir, ya que
es tarde y una joven como yo no debe andar por estos lados y a esta ahora sola.
-¡Ya sé quien eres! Eres la chica que siempre anda
junto a ellos. ¿De cuál de los 4 estas enamorada?
-No estoy enamorada de ninguno de ellos – mintió.
-Ahhh...no sé porque no te creo. Oye, ¿te gustaría
ir por una cerveza? – le guiñó el ojo.
-No me importa si me crees o no. Y no, no me
interesa beber algo contigo...así que...adios. – lo miró con frialdad y siguió
con su camino de regreso.
-¡Ah, ya llegaste! – le dijo John. Los 4 estaban
en un pequeño salón. Charlotte se sienta en el sillón cercano a la chimenea.
-¿No qué volverias al hotel inmediatamente? - preguntó Harrison.
-Me perdí y...me entretube...incluso me encontré
con Mick Jagger.
-¡¿Mick Jagger?! – se exaltó Pauñ - ¿por qué
hablas con ese?
-Dije que solo me lo encontré por ahí.
-Te invitó a tomar una cerveza ¿no? – preguntó
John.
-Si...¿cómo lo sabes?
-Es la misma técnica que ocupo yo con las chias –
añade riendo – bueno, una de ellas.
-Suponía que era como tú.
-¿Y no te dijo nada más? – curioso George.
-Algunas cosas más, pero nada importante.
-¿Sabes?
-¿Qué cosa, Johnny?
-Si te tiñeras el cabello de otro color y te lo
alisaras, te verias más bonito y ...yo ya te hubiese conquistado.
Charlotte
lo miró seriamente.
-No necesito ningún cambio. Amo mi pelo ondulado y
me lo teñiré cuando tenga canas...y me importa un comino eso de la conquista.
-Si lo necesitas – repitió John.
-Que no.
-Estas pasada de moda, estamos en los 60’ no en
los 50’ – recalcó Lennon.
-¡¿Pasada de moda?! – alegó.
-Si, pasada de moda.
-John...no le digas eso... – le dijo Paul.
-Si es verdad...estas pasada de moda, Charlotte.
-Por lo que veo es que me critcas, Lennon....así
que mejor me voy a mi habitación antes de...idiota. – se levantó y se fue.
-¡Era una crítica constructiva!
‘Que me
importa sus ‘criticas constructivas’ – se dijo.
Sgte. Día...
Charlotte
se colocó un vestido azul bonito. Se miraba al espejo para corroborar su
belleza. Miraba su cabello, quizá necesitaba algunos recortes pero no un cambio
radical como lo quería John.
-¿Charlotte?
-Pase. – respondió ella.
Era Paul
McCartney, vestido con un traje negro impecable. Muy guapo.
-¿Qué necesitas, Paulie? – tomó un cepillo y
volvió a cepillar su cabello.
-Hablar contigo. – tomó un lápiz labial y lo
examinó.
-Bueno...habla. – sonrió - ¿quieres que te pinte
los labios? – le dijo al verlo con eso en sus manos.
-¿Qué? ¡No, no, no! – riendo colocó eso en el
tocador. – Primero, ammm... no tomes en cuenta a John por lo que te dijo
anoche, es un loco.
-Un loco al igual que tú – rió levemente –
tranquilo, no tomé en cuenta sus ‘sugerencias’.
-No soy un loco – rió.
-No para nada... – sarcástica.
-Bueno y... ¿cómo decirte esto?
-Pues con la boca – rió levemente. Paul comenzó a
jugar nerviosamente con su pulsera de plata.
-Me gustas...o sea...me...me atraes, eso.
-¿Qué?
Deleasa
quedó con la boca abierta ¡¿Paul McCartney?! ¡¿El mejor amigo de George le
gusta Charlotte?! La chica no supo que responder, estaba tan sorprendida. ¿A
qué venía eso? ¿era enserio? ¿desde cuando? ¿lo sabrá George? ¿por qué Paul?
¿Qué
ocurrirá entre ellos dos? ¿Charlotte se lanzará a los brazos de McCartney, sin
amarlo, pero para poder olvidar a George? ¿Lo rechazará?
A hard days night parte 2
Charlotte
ante la sorpresa se sentó en su cama aún extrañada a tal noticia.
-Hace poco siento estoy, noté que eres más bonita
de como antes de miraba....¡y no solo físicamente!
-Paul... – atinó a decir.
-¿Te molestó?
-No...bueno...jamás...jamás me lo esperé. Me
dejaste helada. – dijo francamente.
-¿Nunca te podrás enamorar de mí? – miró
preocupado.
-No dije eso...solo que...¿tú? ...¿te atraigo? Es
raro. Jamás me enamoraría de John, eso sí.
-¿Y de George?
‘Ya lo
estoy’ – pensó Charlotte.
-George...George...es complicado. – comenzó a
balbuzear nerviosamente - ¿estas seguro de lo que me dijiste?
-Si.
-Bien...- suspiró – yo...
-¿Vienes, Paul? – era Ringo desde el umbral de la
puerta – Hola Charlie.
-Richard... – trató de sonreir.
-Ya voy, Ringo. – le dijo Paul mirando
directamente a Charlotte.
-Ok...¿tú vendrás a las filmaciones? – le preguntó
a Charlie.
-Por supuesto.
Ringo notó
que molestaba y se retiró.
-¿Y? – dijo Paul esperando alguna respuesta.
Charlotte
lo abrazó fuertemente. Ella sabía que Paul no sentía AMOR DE VERDAD. Solo
estaba en una ligera confusión.
-Te adoro Paulie, me haces reír tanto con tus
locuras. Eres un encanto, pero...somos amigos. Sé que estas confundido. – lo
mira a los ojos – se te pasará esto...y...y..y..si no...quizá sea tuya. –
apenas esbozó una sonrisa. Él la volvió a abrazar.
¿Qué
pretendía con ese ‘quizá sea tuya? ¿le estaba dando falsas esperanzas al pobre
Paul? PUES NO. Ella estaba tan segura de que Paul olvidará dicho sentimiento y
por eso le dijo eso...¿qué más le iba a decir? Total, su amor seguiría siendo
el mismo. INTACTO POR SIEMPRE. O...¿a caso encontró una oportunidad para poder
olvidar a Harrison?
Al rato
bajarón para subirse al auto.
-¿Por qué se demorarón tanto? – les preguntó John.
-Que te importa – le respondió McCartney – y como
te decía Charlie...él me dijo que...
Harrison
le dió un codazó a Paul.
-¿Qué pasa. George?
-Después te digo.
The
Beatles tenía que grabar en un tren. Charlotte no podía asistir a tal lugar, a
sí que fue al centro de Londres.
Se compró
unos lindos vestidos, pantalones (que eran algo escasos) y blusas.
Fue a una peluquería, pidió que le hicieran un
bello peinado pero que mantubiera su pelo ondulado. A sí lo hicierón, según la
peluquera ella iba a la vanguardia.
Paseó por
los lugares turisticos de aquella capital. Muchos la miraba...Vió demasiadas
cosas de sus 4 amigos ¡Todos hablaban de The Beatles! Se quedó mirando unos
perfumes en una tienda comercial.
-Es un perfume francés, muy bueno. – le dijo un
joven.
Era alto,
delgado, pelo algo ondulado (castaño) y se le hacía un hoyuelo en su mejilla
derecha. Vestía con una chaqueta de cuero negra y unos jeans. Recordó que así
vestía George en los 50’ y al principio de los 60’. Con el peinado de ‘teddy
boy’ y todo eso...solo que este chico no tenía ese cabello. Charlotte sonrió.
-¿Francés? ¿eres un experto en perfumes?
-Ese se lo compré a mi hermana – muestra la bolsa
con la compra – me llamo Scott Cipriano.
-Yo Charlotte Deleasa – le sonríe nuevamente.
Rápidamente tuvieron una conversación animada. Scott llevó a Charlotte
hasta el hotel.
-¿Eres millonaria o qué?
-¿Por qué dices eso?
-En el hotel en que estas es muy costoso, yo
trabajé aquí.
-Si...es caro. Pero no soy millonaria.
-¿Y entonces?
-No te lo puedo decir, es un secreto. – no era
conveniente revelar el lugar en que The Beatles se hospedaba....
-Desconfiada.
-Algún día
lo sabrás.
-Si, claro... – comenzó a patear piedras.
-Creo que...ya voy a entrar.
-Te llamaré pronto – dijo jugando con su cabello.
-Espero tu llamado – le sonríe, le besa la mejilla
y entra.
Mientras tanto...
-¡George no seas idiota! Le tienes que decir a
Charlie sobre lo que sientes. – reclamó Paul.
-Pero no estoy seguro... – encendió un cigarro.
-Mira, si no le dices...voy a ser yo quien estará
con Charlotte, no tú.
-¡¿Qué?! ¡¿Por qué?!
-Ella me atrae, solo me atrae... – dijo con
seguridad y sin menor sentimiento acerca la reacción de George . – pero sé que
si salgo con Charlie esto se convertirá en amor.
-No me harías eso....andar con mi mejor amiga. –
lo miró suplicante. Pidiendo que le dijera que todo esto fuera una broma de mal
gusto.
-¿Se lo dirás o no? – no responde – ok, tú te lo
buscaste. – sale de la habitación. Charlotte iba entrando. Paul siguió derecho
hacia la pieza contigua mientras que George lo seguía para pedirle una
explicación a aquella ‘tú te lo buscaste’.
-¡Hola Georgie!
George se
detuvo. La miró de pies a cabeza ¡que hermosa estaba! ¡con razón Paul le atraía
Charlie!
-¿Y? ¿Cómo me veo? – dijo ella sonriente. Amaba
esa mirada de George.
-Mara....mara...mara...¡maravillosa! – sonrojándose sus mejillas.
-Fui a la peluquería....¿maravillosa? gracias
Georgie.
‘‘Es que
no solo te ves maravillosa, ahora te ves más mujer. No la simple jovencita
linda que se convirtió en mi mejor amiga, si no...tan...tan ....Me encantó.’’ –
pensó Harrison.
-Traes puesto un lindo vestido – alagó George
mientras tocaba la tela del vestido de la chica.
-Es el mismo que andube en la mañana – se volvió.
Quedarón frente a frente. Ni tan cerca, ni tan lejos.
-¿En serio? Ahora lo luces mejor...tu piel...es
tersa y suave... – tocándole la mejilla.
-¿Desde cuándo te fijas en mi piel? – tratando de
no ruborizarse, pero no pudo lograrlo.
-No lo sé...
-Oye George...se te olvi- miró a Harrison junto a
Charlotte tan cerca – veo que están ocupados.
-Ammm no....no lo estamos- alejándose Charlie.
-OK...toma George – él los recibe, era unos
papeles de unas partituras. John mira a Charlotte.
-¿Qué me miras?
-¡Parece que estoy en el cielo! – respondió
Lennon.
-¿Por qué dices eso? – le preguntó ella.
-¡Es que estoy viendo un ángel!
-Un ángel... – rió ella. – veo que te gustó mi
cambio, Johnny.
-¡Me encantó! ¿O no, George? Bueno...de todas
formas a George le encantas.
-Ojalá a sí fuera... – susurró ella.
-¿Qué cosa? – preguntó John.
-¡Nada! ¡no dije nada!
Pero
George la escuchó.
-Brian nos dejó ir a una fiesta ¿tú vas, George? –
le propusó John.
-Voy si Charlie va – la miró.
-¿Yo? No sé....tú me vas a dejar abandonada por
las otras chicas.
-Si quieres yo te acompaño – dice coqueto Lennon.
-¡Prefiero estar sola que estar contigo! – rió
levemente.
-¿Y vienes? – preguntó George.
-Supongo...supongo...
A las 8
pm. de la noche, Ringo; John; Paul; George y Charlotte ingresaban a un
concurrido lugar, había fiesta. Repleto de gente. Ellos se pusierón bigotes
falsos para no ser reconocidos. A exepción de George porque le daba picasón, a
sí que se colocó unos lentes. El grupo se sentó en una mesa que estaba frente a
la pista de baile.
-¿Qué desean beber? – preguntó una mesera.
-Yo un whiscky – dijo Starr.
-Nosotros una cerveza – dijierón Paul y George.
-Yo un martini – pidió Charlotte.
-Ok... – anotando en una libretita - ¿y tú, qué
quieres? – le dijo a John.
-Te quiero a ti – respondió John mordiéndose el
labio inferior. La tipa sonríe y le guiñe el ojo.
-Entonces para ti una cerveza alemana – le sonríe
y se va moviendo las caderas. John la quedó mirando como idiota.
-Creo que te gusta... – le dijo Ringo riendo.
-Es muy sexy . – afirmó John – no volveré con
ustedes al hotel.
-¿Y qué harás con ella? – preguntó Charlotte.
-¿Quieres qué te lo cuente con detalle? –
levantando las cejas.
-¡No! – rió - ¡ni me lo quiero imaginar!
-Sus tragos... – dijo la mesera que los había
atendido sirviendolés sus pedidos.
John se
levantó de su asiento y le susurró algo a la mujer. Ella lo miró coqueta y lo tomó de la mano y se fueron por ahí, perdiendosé entre esa gente...quizá para que...
-¿Bailemos? – propuso Paul que jugaba con un
cigarro nuevo.
-¿Entre nosotros? – preguntó Ringo.
-No sé uestedes, pero... – miró a Charlotte -
¿quieres bailar conmigo, Charlie?
-¿Yo? Está bien, James – sonríe.
-Hace mucho que no me llamas así,,,, - la toma de
la mano para ir a la pista de baile.
-Paul. – le dice molesto George.
-Yo te advertí, si no le dices YO ACTUO.
Se fue con
Charlotte a la pista de baile mientras George lo miraba incrédulo, al ver que
su mejor amigo iba a tratar de conquistar a Charlotte.
Justo sonó
‘A hard days night’, los que bailaba comenzaron a hacerlo con mucho más
entusiasmo. Paul junto a Charlotte se unieron a esta masa de personas que
saltaban. McCartney trataba de acercarse mucho más de lo necesario a la chica
pero ella lo detenía. Girabam, saltaba, hacian algunos otros paso...Paul
bailaba muy bien, sabía moverse...además lo hacia con una sonrisa que jamás se
quitaba. Se hablaban al oído, ya que la música estaba muy fuerte. Derepente,
Deleasa se detuvo.
-¿Qué pasa? – le preguntó al oído.
-Quiero beber algo, después seguimos ¿si?
-Me parece – sonrió McCartney.
Volvieron a
la mesa en donde estaba Ringo y George fumando. Charlotte se tomó de un trago
su martini.
-¿Se la estan pasando bien? – preguntó seriamente
George. Charlotte asiente. – Ah. Me alegro.
Sonó una
canción de Bill Haley &His Comets (Rock around the rock)
-¡Yo quiero, si o si, bailar esta canción! – dijo
Charlotte.
-¡Entonces vamos! – dijo Paul.
-No – le dice. - ¡yo quiero ir con George!
-¿Qué? – le dice Harrison.
-¡Ven, vamos! – lo jala del brazo y se lo lleva a
la pista de baile. Paul encogió los hombros y (junto a Starr) fue a hablar con
unas chicas.
Los 2 bailaban animada mente George recordó
cuando bailó por primera vez junto a Charlotte. Fue en la fiesta de despedida
de The Beatles que iba ir a Hamburgo (Alemania), recordó que bailaban esta
misma canción, recordó cuanto hermosa estaba Charlotte esa noche. Se veía tan
tierna, tan inocente y angelical en medio de esa gente. Recordó que Stuart (que
en paz descanse) le quitó a Charlotte para bailar con ella. Quizá eso haría
Paul, no quería dejarlo de pasarlo tan bien con Charlie. George tomó,
repentinamente, de la mano a Charlotte y se dirigió con ella hacia la salida
lateral.
-¡¿George?! ¿Qué pasa? – se quita de la mano de
George.
-Necesito hablar contigo. ¿Caminemos? – ella lo
miró extrañada.
-Está bien... – ¿de qué necesitaba hablarle?
Caminaban
por un largo callejón.
-¿Cigarro? – le ofreció a George.
-No...y no fumes ahora.
-Si tu quieres... – guardando el cigarro.
-¿Te acuerdas que bailamos esa canción en la casa
de la tía de John?
-¡Donde tía Mimí! Jamás lo olvidaría... – sonrió
al igual que George.
-Yo tampoco...después, Stuart bailó contigo.
-Stuart... – suspiró – recuerdo que llevabas una
chaqueta de cuera café....¡te veías muy guapo! Y muy niño comparado como estas
ahora. Tu cabello era distinto...¡y miraté ahora! – tocandolé el pelo – liso,
bueno...es el estilo de moda ¿no? Pero me gusta como luces así.
-Claro, estamos en el 64’. Tengo 21 y tú aún
20...¿cómo pasa el tiempo, cierto? Ahora ya no pareces una niña – sonriente –
si no una mujer.
-¿Te gusto más como niña o como mujer?
-Me gustas como las 2...no...si no que...me
encantas como las 2.
Charlotte
se ruborizó. ¿A qué viene esas palabras? ¿A caso eran una ilusión más que le había
echo una vez más George?
-Basta...¡no más ilusiones y falsas esperanzas! –
se volvió yendo hacia el lado contrario.
-¿Ilusiones? ¿falsas esperanzas? ¿de qué hablas? –
la siguió.
-¡Siempre lo haces y ni te das cuenta! No sabes
que sufro al saber que son solo cosas ‘falsas’...y nada más. Me duelen, George.
Y tú ni te das cuenta de mi sufriemiento – con los ojos humedecidos –
como....como...como ese beso en 1962 ¿te acuerdas?
Harrison se dió cuenta de el gran error que había
cometido: esperar mucho tiempo solo para tomar la desición de declararse a
Charlotte.
-Tú no entiendes... – sin quitarle su mirada en
ella.
-¡Si entiendo! Ahora volvamos a la fiesta... –
dijo apurando el paso. George va trás ella, la detiene, la voltea para que
queden uno frente al otro y...
-Tú no entiendes cuanto te amo.
-¿Ah? Geor...
No alcanzó
a terminar la frase, porque George tomó su cara con sus manos y la besó. ¡Un
beso con TODO! De esos que salen en un final de un cuento feliz. Ella rodeo el
cuello de su amado con sus brazos mientras que él la apretaba contra sí. George
sonreía mientras se besaban. ¡Se sentía tan feliz! ¿Y tanto le costó hacer solo
eso? ¡La dicha los invadía!
-No me dejes nunca...
-Jamás lo haré. – respondió el beatle.
-Esto...¿qué significa, George?
-Significa que estamos juntos – la mira a los
ojos, ella soñozaba de felicidad. Harrison no tenía ningún nervio, no esperaba
esa tranquilidad.
-Eso quiere decir que...
-Somos novios. – sonrió.
-¿Somos? – rió – nisiquiera me has preguntado,
Georgie. – le acaricia el cabello.
-¿A caso debo preguntar?
-¿Tan seguro estabas en que iba a aceptar?
-Si, Charlie... – la besa - ¿quieres volver a la
fiesta?
-No, quiero estar con mi ‘novio’ – aún no lo podía
creer. – nada más.
-¡Me encantas Charlotte Michelle Deleasa! ¡Me encantas!
– dijo de repente La tomó en sus brazos y la besó nuevamente. Se sentían inmensamente felices. – Jamás te dejaré...Jamás ¿oíste? Jamás, mi Charlotte.
La
preocupación, el miedo, el dolor se fue...ahora era la felicidad completa que
había llegado. ¿Durará? ¿Amor eterno?
Se tomarón de las manos y comenzarón a caminar.
Charlotte se sentía en un sueño, ahí estaba de la mano junto a su George. Todo
su sufrimiento se había terminado con ese maravilloso beso que le dió George.
Lo que tanto esperó, se cumplió ¡al fin! ¡no quería que jamás se acabase esto!
Era tan feliz...
Se
dirigierón a la costa de Londres. Charlotte se subió a la orilla y trató de
hacer equilibrio.
-Te apuesto que puedo caminar en línea recta
¡hasta allá!
-Mejor bajaté de ahí....te puedes caer. – le advirtió.
-Sé nadar, acuerdaté que tu me enseñaste – sonrió.
-¿Hace cuanto que no nadas? – rió levemente.
-Ammm....desde el 62’ ¡pero me voy acordar!.
Miramé como camino...parezco modelo... – comenzó a caminar,peligrando su
posible caída al mar.
‘Parecía
modelo’ pero estaba perdiendo el equilibrio, estubo a punto de caer al mar pero
George alcanzó a sostenerla.
-Que te dije...te ibas a caer. – la besa.
-Ah. – hizo un puchero.
-Aunque igual lo haces bien, como Pattie. – la
vuelve a besar.
-¿Pattie? – se aparta - ¿quién es?
-Es una amiga.
-¿Amiga?
-¡No me digas que te vas a poner celosa! Apenas
llevamos algunas horas como pareja.
-Como crees. – rió – no soy una loca
celosa...pero...¿donde la conociste?
-Actua en nuestra película, es muy bonita y
simpática. Sé que se harán muy amigas si te la presento.
-Mi única amiga es Maureen...aunque...no la veo
hace mucho.
-¿Maureen? ¿la novia de Ringo?
-¡No es su novia! Bueno, aún no...aunque sería bonito
que algún día caminemos los 4 o salgamos....Ringo con Maureen y tú conmigo. ¿No
sería perfecto?
-Yo lo único que sé que es perfecto, eres tú. – la
toma de la cintura y la besa.
-¿Qué pasó con tu timidez, joven Harrison? – le
dijo sonriente.
-¿Timidez? Jamás tuve tal cosa...bueno...por lo
menos no contigo.
-Te amo.
Después de
muchos besos y abrazos se dirigierón al hotel.
-Buenas noches, Charlotte.
-Me hiciste vivir el día más feliz de mi vida.
-¿De verdad? – le da un tierno beso.
-Si...duerme bien. – lo abraza y se dirige feliz a
su habitación. George suspiró de felicidad.
Charlotte
no tenía sueño, a sí que decidió escribirle a su madre y a Maureen.
‘‘Mamá querida:
Sé
que te preguntarás como estoy. Alegrate ¡estoy más feliz que nunca, mamá!
George...mi George es mi novio ¡hoy se me declaró!. Vivo un sueño, mamá. ¡Un
dulce sueño! Sé que odias a George por haberme convecido a irme con ellos a
todas estas giras...pero ya no lo odies más porque es el hombre de mi vida, el
que me hace feliz ahora, el que (quién sabe) te dará nietos...No pienses que me
estoy apresurando, ya que siento que es el AMOR DE MI VIDA. Lo juro. Creemé.
Pese a mi felicidad, ¡te extraño! Tu lo sabes ¿no?. En poco tiempo iré a
Liverpool junto a George para que lo conozcas como mi novio, no como mi mejor
amigo.
Besos y abrazos.
Tu hija, Charlotte.
13.Sep.1964’’
‘‘¡Maureen! :
¿Cómo has estado, amiga? Me imagino que bien, aunque se que añoras a
Richar. Sé que te preocupas por él, ten calma...lo cuidaré. Ha sido algo
agotador seguir el ritmo de los Beatles pero se puede. Con amor todo se puede.
¿Con amor? Te estarás preguntando...si, con amor. ¿Y cuál amor? El amor entre
George y yo. Apenas hoy en la noche somos novios ¿y qué? ¡me siento tan feliz,
‘Mo’! ¡feliz! ¡feliz! ¡feliz! Espero qye esta felicidad dure para siempre.
Espero que tú y Ringo sean novios. Confiesaló ¡lo amas! Y te aseguro que él
también a ti. Te veré pronto, Maureen.
Con mucho
cariño.
Charlie Deleasa.
13.Sep.1964.’’
¿Por
qué está tan segura de ese destino? ¿Y si no es así? ¿Seguirá esta historia de
amor con tranquiliad y plena felicidad? En el prox. Cápitulo se enterarán como
va este maravilloso romance.


