sábado, 31 de agosto de 2013


Cap.6: A hard’s days night.
It's been a hard day's night
And I've been working like a dog
It's been a hard day's night
I should be sleeping like a log

But when I get home to you
I find the things that you do
Will make me feel all right

Sonaba este éxito cuando: John; Ringo y George corrían perseguidos por unas fans (incluidos algunos chicos) yendo hacia un tren para ir no sé que lugar. Charlotte presenciaba esta divertida escena tras cámaras. Vió cuando George se cayó y encima de él se cayó Richard. No pudo contener la risa, aunque después se compadeció de ellos dos.
 Harrison les dijo que iba a ser algo complicado lograr el mismo éxito en Inglaterra (y en otros paises europeos) Brian Epstein pensó en como podía llegar la beatlemanía a USA y por sudámerica. Se le ocurrió hacer una película para demostrar el carisma de los 4 chicos y a la vez, mostrar las geniales canciones de The Beatles (del 64’) para el público que aún no conoce el gran fenomeno juvenil de europa. La película se llamó ‘A hard days night’ que es nombre de la canción que sale al principio del rodaje.
   Después de la primera parte de la grabación.... George (con un sandwich en la mano) se dirigió donde se encontraba Charlotte.
-¿Te caíste, George? – le dijo Charlotte riendo y tratando de quitarle un pedazo de su sandwich.
-No, para nada – sarcástico - ¡deja mi sandwich! – se lo echa completo a la boca – ¿cómo lo hice?
-Bien.
-¿Solo bien?
-¿Y qué mas quieres que te diga?
-Ammm, lo que me dices siempre: perfecto. – tomó un vaso de agua.
-Lo hiciste bien – volvió a repetir Deleasa.
-Te enojaste... – afirmó - ¿y ahora qué hice?
-¿Por qué crees que estoy enojada?
-Tu cara me lo dice. ¿Fue por qué no te di sandwich? Si quieres yo lo puedo vomitar...
-Pues te equivocas...¿Seguirán filmando?
-No...hicimos bastante por hoy...pero....¿qué te pasa?
-Entonces, volveré al hotel. – recogiendo su cartera.
-¿Responderas mi pregunta?
-Adios, George. – se fue.

 Mientras los veía en el rodaje, mejor dicho, cuando VEÍA a George en el rodaje.. comenzó a pensar. Había decidido ‘olvidar’ este sentimiento hacia Georgie, creyendo que sería capaz de lograrlo viendolo a cada minuto, a cada hora, a cada día, etc...Al ver a su amigo en la filmación, se dió cuenta de que aún lo miraba con los ojos de una enamorada, pero, que ahora estaba más enamorada que hace dos años (hace 2 años decidió luchar contra este amor, hace 2 años George le dió ese beso que quedó en el olvido, ahora están en 1964)  Se había propuesto no hacerse ilusiones con él, de no apreciar tanto cada palabra que salía de su boca. Lo intentaba, pero no podía...era algo imposible...disfrutaba hacerse dichas ilusiones....’Soñar no cuesta nada’ ¿No cuesta nada? ¡Estaba sufriendo!
 George ahora era algo más...es como una droga para ella...su George ¡era su adicción! ¿cómo poder calmar una adicción con alguien tan dulce, tan tierno, tan talentoso, tan especial, tan como George. Y entonces ¿qué hacer? ¿alejarse de él sería suficiente? ‘No – se dijo – eso me haría peor, voy a estar todos los dias pensando  si está bie o no, etc.’ ¿Olvidarlo con otro chico? En estos 2 años no lo había intentado, pues tenía la leve esperanza de que George se enamoraría de ella. Tuvo ganas de confesar su amor, pero su amistad ya no sería la misma...lo típico. Prefería sacrificar eso antes que su amistad, eso jamás lo quería perder...
 Charlotte se detuvo, se dió cuenta de que iba caminando sin rumbo ...¿donde estaba? Se supone que iba ir al hotel, pero ahora se perdió por pensar en que decisión era mejor para su corazón.
 Cerca de las 11 de la noche llegó al  hotel, como se había perdido comenzó a buscar el camino correcto. Pero se entretubo viendo unas tiendas...incluso se encontró con un tal Mick Jagger; este dijo que era de una banda Rolling Stones...¿Quienes son esos? – se preguntó Charlotte. Mick era algo creído y sobervio...
-¿Mejor que The Beatles? – rió Charlotte – ellos si quedarán en la historia, como Elvis...quizás ustedes igual pero ni tanto...
-Veo que eres su fanática.
-Soy su amiga, Mick. Ahora me tengo que ir, ya que es tarde y una joven como yo no debe andar por estos lados y a esta ahora sola.
-¡Ya sé quien eres! Eres la chica que siempre anda junto a ellos. ¿De cuál de los 4 estas enamorada?
-No estoy enamorada de ninguno de ellos – mintió.
-Ahhh...no sé porque no te creo. Oye, ¿te gustaría ir por una cerveza? – le guiñó el ojo.
-No me importa si me crees o no. Y no, no me interesa beber algo contigo...así que...adios. – lo miró con frialdad y siguió con su camino de regreso.

-¡Ah, ya llegaste! – le dijo John. Los 4 estaban en un pequeño salón. Charlotte se sienta en el sillón cercano a la chimenea.
-¿No qué volverias al hotel inmediatamente?  - preguntó Harrison.
-Me perdí y...me entretube...incluso me encontré con Mick Jagger.
-¡¿Mick Jagger?! – se exaltó Pauñ - ¿por qué hablas con ese?
-Dije que solo me lo encontré por ahí.
-Te invitó a tomar una cerveza ¿no? – preguntó John.
-Si...¿cómo lo sabes?
-Es la misma técnica que ocupo yo con las chias – añade riendo – bueno, una de ellas.
-Suponía que era como tú.
-¿Y no te dijo nada más? – curioso George.
-Algunas cosas más, pero nada importante.
-¿Sabes?
-¿Qué cosa, Johnny?
-Si te tiñeras el cabello de otro color y te lo alisaras, te verias más bonito y ...yo ya te hubiese conquistado.
  Charlotte lo miró seriamente.
-No necesito ningún cambio. Amo mi pelo ondulado y me lo teñiré cuando tenga canas...y me importa un comino eso de la conquista.
-Si lo necesitas – repitió John.
-Que no.
-Estas pasada de moda, estamos en los 60’ no en los 50’ – recalcó Lennon.
-¡¿Pasada de moda?! – alegó.
-Si, pasada de moda.
-John...no le digas eso... – le dijo Paul.
-Si es verdad...estas pasada de moda, Charlotte.
-Por lo que veo es que me critcas, Lennon....así que mejor me voy a mi habitación antes de...idiota. – se levantó y se fue.
-¡Era una crítica constructiva!
 
 ‘Que me importa sus ‘criticas constructivas’ – se dijo.
Sgte. Día...
 Charlotte se colocó un vestido azul bonito. Se miraba al espejo para corroborar su belleza. Miraba su cabello, quizá necesitaba algunos recortes pero no un cambio radical como lo quería John.
-¿Charlotte?
-Pase. – respondió ella.
 Era Paul McCartney, vestido con un traje negro impecable. Muy guapo.
-¿Qué necesitas, Paulie? – tomó un cepillo y volvió a cepillar su cabello.
-Hablar contigo. – tomó un lápiz labial y lo examinó.
-Bueno...habla. – sonrió - ¿quieres que te pinte los labios? – le dijo al verlo con eso en sus manos.
-¿Qué? ¡No, no, no! – riendo colocó eso en el tocador. – Primero, ammm... no tomes en cuenta a John por lo que te dijo anoche, es un loco.
-Un loco al igual que tú – rió levemente – tranquilo, no tomé en cuenta sus ‘sugerencias’.
-No soy un loco – rió.
-No para nada... – sarcástica.
-Bueno y... ¿cómo decirte esto?
-Pues con la boca – rió levemente. Paul comenzó a jugar nerviosamente con su pulsera de plata.
-Me gustas...o sea...me...me atraes, eso.
-¿Qué?
 Deleasa quedó con la boca abierta ¡¿Paul McCartney?! ¡¿El mejor amigo de George le gusta Charlotte?! La chica no supo que responder, estaba tan sorprendida. ¿A qué venía eso? ¿era enserio? ¿desde cuando? ¿lo sabrá George? ¿por qué Paul?
  ¿Qué ocurrirá entre ellos dos? ¿Charlotte se lanzará a los brazos de McCartney, sin amarlo, pero para poder olvidar a George? ¿Lo rechazará?
A hard days night parte 2
  Charlotte ante la sorpresa se sentó en su cama aún extrañada a tal noticia.
-Hace poco siento estoy, noté que eres más bonita de como antes de miraba....¡y no solo físicamente!
-Paul... – atinó a decir.
-¿Te molestó?
-No...bueno...jamás...jamás me lo esperé. Me dejaste helada. – dijo francamente.
-¿Nunca te podrás enamorar de mí? – miró preocupado.
-No dije eso...solo que...¿tú? ...¿te atraigo? Es raro. Jamás me enamoraría de John, eso sí.
-¿Y de George?
   ‘Ya lo estoy’ – pensó Charlotte.
-George...George...es complicado. – comenzó a balbuzear nerviosamente - ¿estas seguro de lo que me dijiste?
-Si.
-Bien...- suspiró – yo...

-¿Vienes, Paul? – era Ringo desde el umbral de la puerta – Hola Charlie.
-Richard... – trató de sonreir.
-Ya voy, Ringo. – le dijo Paul mirando directamente a Charlotte.
-Ok...¿tú vendrás a las filmaciones? – le preguntó a Charlie.
-Por supuesto.
  Ringo notó que molestaba y se retiró.
-¿Y? – dijo Paul esperando alguna respuesta.
   Charlotte lo abrazó fuertemente. Ella sabía que Paul no sentía AMOR DE VERDAD. Solo estaba en una ligera confusión.
-Te adoro Paulie, me haces reír tanto con tus locuras. Eres un encanto, pero...somos amigos. Sé que estas confundido. – lo mira a los ojos – se te pasará esto...y...y..y..si no...quizá sea tuya. – apenas esbozó una sonrisa. Él la volvió a abrazar.
  ¿Qué pretendía con ese ‘quizá sea tuya? ¿le estaba dando falsas esperanzas al pobre Paul? PUES NO. Ella estaba tan segura de que Paul olvidará dicho sentimiento y por eso le dijo eso...¿qué más le iba a decir? Total, su amor seguiría siendo el mismo. INTACTO POR SIEMPRE. O...¿a caso encontró una oportunidad para poder olvidar a Harrison?

  Al rato bajarón para subirse al auto.
-¿Por qué se demorarón tanto? – les preguntó John.
-Que te importa – le respondió McCartney – y como te decía Charlie...él me dijo que...
  Harrison le dió un codazó a Paul.
-¿Qué pasa. George?
-Después te digo.

   The Beatles tenía que grabar en un tren. Charlotte no podía asistir a tal lugar, a sí que fue al centro de Londres.
  Se compró unos lindos vestidos, pantalones (que eran algo escasos) y blusas.
Fue a una peluquería, pidió que le hicieran un bello peinado pero que mantubiera su pelo ondulado. A sí lo hicierón, según la peluquera ella iba a la vanguardia.
 Paseó por los lugares turisticos de aquella capital. Muchos la miraba...Vió demasiadas cosas de sus 4 amigos ¡Todos hablaban de The Beatles! Se quedó mirando unos perfumes en una tienda comercial.

-Es un perfume francés, muy bueno. – le dijo un joven.
  Era alto, delgado, pelo algo ondulado (castaño) y se le hacía un hoyuelo en su mejilla derecha. Vestía con una chaqueta de cuero negra y unos jeans. Recordó que así vestía George en los 50’ y al principio de los 60’. Con el peinado de ‘teddy boy’ y todo eso...solo que este chico no tenía ese cabello. Charlotte sonrió.
-¿Francés? ¿eres un experto en perfumes?
-Ese se lo compré a mi hermana – muestra la bolsa con la compra – me llamo Scott Cipriano.
-Yo Charlotte Deleasa – le sonríe nuevamente.
  Rápidamente tuvieron una conversación animada. Scott llevó a Charlotte hasta el hotel.

-¿Eres millonaria o qué?
-¿Por qué dices eso?
-En el hotel en que estas es muy costoso, yo trabajé aquí.
-Si...es caro. Pero no soy millonaria.
-¿Y entonces?
-No te lo puedo decir, es un secreto. – no era conveniente revelar el lugar en que The Beatles se hospedaba....
-Desconfiada.
-Algún día  lo sabrás.
-Si, claro... – comenzó a patear piedras.
-Creo que...ya voy a entrar.
-Te llamaré pronto – dijo jugando con su cabello.
-Espero tu llamado – le sonríe, le besa la mejilla y entra.

Mientras tanto...
-¡George no seas idiota! Le tienes que decir a Charlie sobre lo que sientes. – reclamó Paul.
-Pero no estoy seguro... – encendió un cigarro.
-Mira, si no le dices...voy a ser yo quien estará con Charlotte, no tú.
-¡¿Qué?! ¡¿Por qué?!
-Ella me atrae, solo me atrae... – dijo con seguridad y sin menor sentimiento acerca la reacción de George . – pero sé que si salgo con Charlie esto se convertirá en amor.
-No me harías eso....andar con mi mejor amiga. – lo miró suplicante. Pidiendo que le dijera que todo esto fuera una broma de mal gusto.
-¿Se lo dirás o no? – no responde – ok, tú te lo buscaste. – sale de la habitación. Charlotte iba entrando. Paul siguió derecho hacia la pieza contigua mientras que George lo seguía para pedirle una explicación a aquella ‘tú te lo buscaste’.

-¡Hola Georgie!
  George se detuvo. La miró de pies a cabeza ¡que hermosa estaba! ¡con razón Paul le atraía Charlie!
-¿Y? ¿Cómo me veo? – dijo ella sonriente. Amaba esa mirada de George.
-Mara....mara...mara...¡maravillosa! – sonrojándose sus mejillas.
-Fui a la peluquería....¿maravillosa? gracias Georgie.

   ‘‘Es que no solo te ves maravillosa, ahora te ves más mujer. No la simple jovencita linda que se convirtió en mi mejor amiga, si no...tan...tan ....Me encantó.’’ – pensó Harrison.

-Traes puesto un lindo vestido – alagó George mientras tocaba la tela del vestido de la chica.
-Es el mismo que andube en la mañana – se volvió. Quedarón frente a frente. Ni tan cerca, ni tan lejos.
-¿En serio? Ahora lo luces mejor...tu piel...es tersa y suave... – tocándole la mejilla.
-¿Desde cuándo te fijas en mi piel? – tratando de no ruborizarse, pero no pudo lograrlo.
-No lo sé...

-Oye George...se te olvi- miró a Harrison junto a Charlotte tan cerca – veo que están ocupados.
-Ammm no....no lo estamos- alejándose Charlie.
-OK...toma George – él los recibe, era unos papeles de unas partituras. John mira a Charlotte.
-¿Qué me miras?
-¡Parece que estoy en el cielo! – respondió Lennon.
-¿Por qué dices eso? – le preguntó ella.
-¡Es que estoy viendo un ángel!
-Un ángel... – rió ella. – veo que te gustó mi cambio, Johnny.
-¡Me encantó! ¿O no, George? Bueno...de todas formas a George le encantas.
-Ojalá a sí fuera... – susurró ella.
-¿Qué cosa? – preguntó John.
-¡Nada! ¡no dije nada!
  Pero George la escuchó.
-Brian nos dejó ir a una fiesta ¿tú vas, George? – le propusó John.
-Voy si Charlie va – la miró.
-¿Yo? No sé....tú me vas a dejar abandonada por las otras chicas.
-Si quieres yo te acompaño – dice coqueto Lennon.
-¡Prefiero estar sola que estar contigo! – rió levemente.
-¿Y vienes? – preguntó George.
-Supongo...supongo...

  A las 8 pm. de la noche, Ringo; John; Paul; George y Charlotte ingresaban a un concurrido lugar, había fiesta. Repleto de gente. Ellos se pusierón bigotes falsos para no ser reconocidos. A exepción de George porque le daba picasón, a sí que se colocó unos lentes. El grupo se sentó en una mesa que estaba frente a la pista de baile.

-¿Qué desean beber? – preguntó una mesera.
-Yo un whiscky – dijo Starr.
-Nosotros una cerveza – dijierón Paul y George.
-Yo un martini – pidió Charlotte.
-Ok... – anotando en una libretita - ¿y tú, qué quieres? – le dijo  a John.
-Te quiero a ti – respondió John mordiéndose el labio inferior. La tipa sonríe y le guiñe el ojo.
-Entonces para ti una cerveza alemana – le sonríe y se va moviendo las caderas. John la quedó mirando como idiota.
-Creo que te gusta... – le dijo Ringo riendo.
-Es muy sexy . – afirmó John – no volveré con ustedes al hotel.
-¿Y qué harás con ella? – preguntó Charlotte.
-¿Quieres qué te lo cuente con detalle? – levantando las cejas.
-¡No! – rió - ¡ni me lo quiero imaginar!
-Sus tragos... – dijo la mesera que los había atendido sirviendolés sus pedidos.
   John se levantó de su asiento y le susurró algo a la mujer. Ella  lo miró coqueta y lo tomó de la mano y se fueron por ahí, perdiendosé entre esa gente...quizá para que...
-¿Bailemos? – propuso Paul que jugaba con un cigarro nuevo.
-¿Entre nosotros? – preguntó Ringo.
-No sé uestedes, pero... – miró a Charlotte - ¿quieres bailar conmigo, Charlie?
-¿Yo? Está bien, James – sonríe.
-Hace mucho que no me llamas así,,,, - la toma de la mano para ir a la pista de baile.
-Paul. – le dice molesto George.
-Yo te advertí, si no le dices YO ACTUO.
  Se fue con Charlotte a la pista de baile mientras George lo miraba incrédulo, al ver que su mejor amigo iba a tratar de conquistar a Charlotte.
 
  Justo sonó ‘A hard days night’, los que bailaba comenzaron a hacerlo con mucho más entusiasmo. Paul junto a Charlotte se unieron a esta masa de personas que saltaban. McCartney trataba de acercarse mucho más de lo necesario a la chica pero ella lo detenía. Girabam, saltaba, hacian algunos otros paso...Paul bailaba muy bien, sabía moverse...además lo hacia con una sonrisa que jamás se quitaba. Se hablaban al oído, ya que la música estaba muy fuerte. Derepente, Deleasa se detuvo.
-¿Qué pasa? – le preguntó al oído.
-Quiero beber algo, después seguimos ¿si?
-Me parece – sonrió McCartney.

 Volvieron a la mesa en donde estaba Ringo y George fumando. Charlotte se tomó de un trago su martini.
-¿Se la estan pasando bien? – preguntó seriamente George. Charlotte asiente. – Ah. Me alegro.
  Sonó una canción de Bill Haley &His Comets (Rock around the rock)
-¡Yo quiero, si o si, bailar esta canción! – dijo Charlotte.
-¡Entonces vamos! – dijo Paul.
-No – le dice. - ¡yo quiero ir con George!
-¿Qué? – le dice Harrison.
-¡Ven, vamos! – lo jala del brazo y se lo lleva a la pista de baile. Paul encogió los hombros y (junto a Starr) fue a hablar con unas chicas.

  Los 2 bailaban animada mente  George recordó cuando bailó por primera vez junto a Charlotte. Fue en la fiesta de despedida de The Beatles que iba ir a Hamburgo (Alemania), recordó que bailaban esta misma canción, recordó cuanto hermosa estaba Charlotte esa noche. Se veía tan tierna, tan inocente y angelical en medio de esa gente. Recordó que Stuart (que en paz descanse) le quitó a Charlotte para bailar con ella. Quizá eso haría Paul, no quería dejarlo de pasarlo tan bien con Charlie. George tomó, repentinamente, de la mano a Charlotte y se dirigió con ella hacia la salida lateral.

-¡¿George?! ¿Qué pasa? – se quita de la mano de George.
-Necesito hablar contigo. ¿Caminemos? – ella lo miró extrañada.
-Está bien... – ¿de qué necesitaba hablarle?
   Caminaban por un largo callejón.
-¿Cigarro? – le ofreció a George.
-No...y no fumes ahora.
-Si tu quieres... – guardando el cigarro.
-¿Te acuerdas que bailamos esa canción en la casa de la tía de John?
-¡Donde tía Mimí! Jamás lo olvidaría... – sonrió al igual que George.
-Yo tampoco...después, Stuart bailó contigo.
-Stuart... – suspiró – recuerdo que llevabas una chaqueta de cuera café....¡te veías muy guapo! Y muy niño comparado como estas ahora. Tu cabello era distinto...¡y miraté ahora! – tocandolé el pelo – liso, bueno...es el estilo de moda ¿no? Pero me gusta como luces así.
-Claro, estamos en el 64’. Tengo 21 y tú aún 20...¿cómo pasa el tiempo, cierto? Ahora ya no pareces una niña – sonriente – si no una mujer.
-¿Te gusto más como niña o como mujer?
-Me gustas como las 2...no...si no que...me encantas como las 2.
   Charlotte se ruborizó. ¿A qué viene esas palabras? ¿A caso eran una ilusión más que le había echo una vez más George?
-Basta...¡no más ilusiones y falsas esperanzas! – se volvió yendo hacia el lado contrario.
-¿Ilusiones? ¿falsas esperanzas? ¿de qué hablas? – la siguió.
-¡Siempre lo haces y ni te das cuenta! No sabes que sufro al saber que son solo cosas ‘falsas’...y nada más. Me duelen, George. Y tú ni te das cuenta de mi sufriemiento – con los ojos humedecidos – como....como...como ese beso en 1962 ¿te acuerdas?
 
Harrison se dió cuenta de el gran error que había cometido: esperar mucho tiempo solo para tomar la desición de declararse a Charlotte.
-Tú no entiendes... – sin quitarle su mirada en ella.
-¡Si entiendo! Ahora volvamos a la fiesta... – dijo apurando el paso. George va trás ella, la detiene, la voltea para que queden uno frente al otro y...
-Tú no entiendes cuanto te amo.
-¿Ah? Geor...
 No alcanzó a terminar la frase, porque George tomó su cara con sus manos y la besó. ¡Un beso con TODO! De esos que salen en un final de un cuento feliz. Ella rodeo el cuello de su amado con sus brazos mientras que él la apretaba contra sí. George sonreía mientras se besaban. ¡Se sentía tan feliz! ¿Y tanto le costó hacer solo eso? ¡La dicha los invadía!
-No me dejes nunca...
-Jamás lo haré. – respondió el beatle.
-Esto...¿qué significa, George?
-Significa que estamos juntos – la mira a los ojos, ella soñozaba de felicidad. Harrison no tenía ningún nervio, no esperaba esa tranquilidad.
-Eso quiere decir que...
-Somos novios. – sonrió.
-¿Somos? – rió – nisiquiera me has preguntado, Georgie. – le acaricia el cabello.
-¿A caso debo preguntar?
-¿Tan seguro estabas en que iba a aceptar?
-Si, Charlie... – la besa - ¿quieres volver a la fiesta?
-No, quiero estar con mi ‘novio’ – aún no lo podía creer. – nada más.
-¡Me encantas Charlotte Michelle Deleasa! ¡Me encantas! – dijo de repente  La tomó en sus brazos y la besó nuevamente. Se sentían inmensamente felices. – Jamás te dejaré...Jamás ¿oíste? Jamás, mi Charlotte.
  La preocupación, el miedo, el dolor se fue...ahora era la felicidad completa que había llegado.                 ¿Durará? ¿Amor eterno? 

Se tomarón de las manos y comenzarón a caminar. Charlotte se sentía en un sueño, ahí estaba de la mano junto a su George. Todo su sufrimiento se había terminado con ese maravilloso beso que le dió George. Lo que tanto esperó, se cumplió ¡al fin! ¡no quería que jamás se acabase esto! Era tan feliz...
 Se dirigierón a la costa de Londres. Charlotte se subió a la orilla y trató de hacer equilibrio.

-Te apuesto que puedo caminar en línea recta ¡hasta allá!
-Mejor bajaté de ahí....te puedes caer.  – le advirtió.
-Sé nadar, acuerdaté que tu me enseñaste – sonrió.
-¿Hace cuanto que no nadas? – rió levemente.
-Ammm....desde el 62’ ¡pero me voy acordar!. Miramé como camino...parezco modelo... – comenzó a caminar,peligrando su posible caída al mar.

  ‘Parecía modelo’ pero estaba perdiendo el equilibrio, estubo a punto de caer al mar pero George alcanzó a sostenerla.

-Que te dije...te ibas a caer. – la besa.
-Ah. – hizo un puchero.
-Aunque igual lo haces bien, como Pattie. – la vuelve a besar.
-¿Pattie? – se aparta - ¿quién es?
-Es una amiga.
-¿Amiga?
-¡No me digas que te vas a poner celosa! Apenas llevamos algunas horas como pareja.
-Como crees. – rió – no soy una loca celosa...pero...¿donde la conociste?
-Actua en nuestra película, es muy bonita y simpática. Sé que se harán muy amigas si te la presento.
-Mi única amiga es Maureen...aunque...no la veo hace mucho.
-¿Maureen? ¿la novia de Ringo?
-¡No es su novia! Bueno, aún no...aunque sería bonito que algún día caminemos los 4 o salgamos....Ringo con Maureen y tú conmigo. ¿No sería perfecto?
-Yo lo único que sé que es perfecto, eres tú. – la toma de la cintura y la besa.
-¿Qué pasó con tu timidez, joven Harrison? – le dijo sonriente.
-¿Timidez? Jamás tuve tal cosa...bueno...por lo menos no contigo.
-Te amo.
 
 Después de muchos besos y abrazos se dirigierón al hotel.
-Buenas noches, Charlotte.
-Me hiciste vivir el día más feliz de mi vida.
-¿De verdad? – le da un tierno beso.
-Si...duerme bien. – lo abraza y se dirige feliz a su habitación. George suspiró de felicidad.

  Charlotte no tenía sueño, a sí que decidió escribirle a su madre y a Maureen.

‘‘Mamá querida:
       Sé que te preguntarás como estoy. Alegrate ¡estoy más feliz que nunca, mamá! George...mi George es mi novio ¡hoy se me declaró!. Vivo un sueño, mamá. ¡Un dulce sueño! Sé que odias a George por haberme convecido a irme con ellos a todas estas giras...pero ya no lo odies más porque es el hombre de mi vida, el que me hace feliz ahora, el que (quién sabe) te dará nietos...No pienses que me estoy apresurando, ya que siento que es el AMOR DE MI VIDA. Lo juro. Creemé. Pese a mi felicidad, ¡te extraño! Tu lo sabes ¿no?. En poco tiempo iré a Liverpool junto a George para que lo conozcas como mi novio, no como mi mejor amigo.
        Besos y abrazos.
                   Tu hija, Charlotte.
                       13.Sep.1964’’

‘‘¡Maureen! :
           ¿Cómo has estado, amiga? Me imagino que bien, aunque se que añoras a Richar. Sé que te preocupas por él, ten calma...lo cuidaré. Ha sido algo agotador seguir el ritmo de los Beatles pero se puede. Con amor todo se puede. ¿Con amor? Te estarás preguntando...si, con amor. ¿Y cuál amor? El amor entre George y yo. Apenas hoy en la noche somos novios ¿y qué? ¡me siento tan feliz, ‘Mo’! ¡feliz! ¡feliz! ¡feliz! Espero qye esta felicidad dure para siempre. Espero que tú y Ringo sean novios. Confiesaló ¡lo amas! Y te aseguro que él también a ti. Te veré pronto, Maureen.
                                    Con mucho cariño.
                                                   Charlie Deleasa.
                                                        13.Sep.1964.’’

      ¿Por qué está tan segura de ese destino? ¿Y si no es así? ¿Seguirá esta historia de amor con tranquiliad y plena felicidad? En el prox. Cápitulo se enterarán como va este maravilloso romance.





Cap.8 : I’m happy just to dance with you.
  
Escuché el sonido de los pajaritos pues mi hab. Daba al hermoso jardín del hotel. Eso me despertó, cuando despierto suelo siempre ponerme triste y de mal humor porque sé que no podré volver a conciliar el sueño ¿y a quién no le gusta dormir? Pero esta vez no. ¡Había soñado tan bonito! Con George, será por lo de anoche, recordé que él es mi novio. ¡Mi novio! Ya no era una ilusión...¡es algo verdadero! Eran las 10:25 AM., de seguro que los chicos se fuerón a seguir filmando la película. Aunque, me pareció extraño sentir el olor del café...un desayuno creo yo... Asi que me levanté, fui a asearme al baño contiguo a mi récamara, me coloqué una blusa con un pantalón (tenida absolutamente nueva) y encima una chaqueta negra, me peiné...Me veía muy bien.
   Salía de mi habitación y escuché su voz, la conozco a la perfección, me encanta esa voz, su maravillosa voz que me dijo: ‘‘Buenos dias, Charlie’’.
   Estaba tomando café con un cigarró en su mano izquierda. Me sonreía y yo también lo hize.  Ya no me pongo nerviosa cuando me mira así...bueno...es otro tipo de ‘nerviosismo’. ¿Será por qué es mi novio?

-Pensé que grabarían hoy. – me acerqué hacia él.
-Si grabamos hoy, pero en la noche. Paul y Ringo fuerón a buscar a John antes de que Brian se enteré de...
-¿No llegó?
-No... – me abraza y me besa.
-Tienes sabor a café con cigarro...no me gusta.
-¿Si? – deja el cigarro en el cenizero – te ves tan bonita.
-¿Solo bonita? – me sienta en sus piernas y me vuelve a besar ¡que labios más suaves tocan mi boca!
-Hoy tienes que ir a la filmación.
-¿Por qué? – pregunté con ternura.
-Te...daré una sorpresa. – me vuelve a besar.
-¿Sorpresa? ¿cuál sorpresa?
-Si te digo dejará de ser sorpresa.
-¡Pero ya me dejaste con la duda! ¡dime! – insistí.
-No. – negó con la cabeza sonriente. ¡Que sonrisa más irresistible!
-¡Por favor!
-Dije que no.
-Ah. – refunfuñé ¡me molesta que me digan ‘te tengo una sorpresa’ y me hacen esperar por saber eso! ¡odio la espera! Me paré y me senté en la silla, tomé una taza que contenía café.
-Igual te ves hermosa enojada. – saca una cámara y (supongo) me sacó una foto.
-¿Y eso? ¿se la robaste a Ringo?
-No...Pattie me la regaló. Ella es fotógrafa y modelo.
  
    Pattie. No sé porque cuando George la nombra me duele el corazón. ¿Querrá decir algo?
-¿Qué pasa?
-¿Ah? – dije.
-Te pasa algo.
-Un presentimiento con esa tal Pattie.
-¿Con Pattie? – me miró extrañado.
-Mejor olvídalo, George. Cuando terminen de filmar la película iremos a Liverpool.
-No sé si podré ir, tú sabes....todos los shows que tenemos.
-¡Aunque sea un día! Para que te presente a mi mamá como mi novio.
-Voy a ver si puedo...lo intentaré.
-¿Lo juras? – me acerqué.
-Lo juro. – me sonrió mientras tocaba mis labios.

    Después de un rato de filmación, ‘The Beatles’ fuerón a un estudio de TV para seguir grabando ahí. George me dijo que me colocara tras de cámaras. Mi novio (aún no lo puedo creer que lo sea) tomó una guitarra y comenzó a cantar:
I’m happy just to dance with you.
Antes de esta danza es a través de 
Creo que también te quiero 
Estoy tan feliz cuando bailas conmigo 

No quiero que besar o abrazar la mano 
Si es divertido tratar de entender 
No hay realmente nada más que no haría 
Porque yo soy feliz con sólo bailar contigo 

No necesito abrazar o abrazarte fuerte 
Yo sólo quiero bailar contigo toda la noche 
En este mundo no hay nada que no haría 
Porque yo soy feliz con sólo bailar contigo 

Sólo para bailar contigo 
¿Es todo lo que necesito 
Antes de esta danza es a través de 
Creo que también te quiero 
Estoy tan feliz cuando bailas conmigo 

Si alguien intenta tomar mi lugar 
Vamos a fingir que simplemente no puede ver su rostro 
En este mundo no hay nada que no haría 
Porque yo soy feliz con sólo bailar contigo 

Sólo para bailar contigo 
¿Es todo lo que necesito 
Antes de esta danza es a través de 
Creo que también te quiero 
Estoy tan feliz cuando bailas conmigo 

Si alguien intenta tomar mi lugar 
Vamos a fingir que simplemente no puede ver su rostro 
En este mundo no hay nada que no haría 
Porque yo soy feliz con sólo bailar contigo 
Porque yo soy feliz con sólo bailar contigo.

¿Esa era la sorpresa? ¡Me muero de ternura y de emoción! ¡Mi amado George!. Automáticamente le sonreí y me ruborizé. Mi corazón crecía por la dicha en que estaba viviendo.
-¡Y...corte! – dijo el director.
  Los chicos dejarón sus instrumentos, George se me acercó...aún estaba maravillada a tal especial sorpesa. ¡Y quien no! Él me tomó las manos.

-¿Cuándo la escribiste? – pregunté sonriente.
-Ayer...me inspire recordande cuando bailé contigo por primera vez...y cuando baile contigo anoche...¿Te gustó? - ¡eso era una pregunta obvia! ¿a caso no se notaba a distancia mi cara de felicidad, Georgie?
-Me encantó. – sonreía mientras tomaba mi cintura para besarme...¡amo sus besos y cuando me toma desde la cintura! ¡George!

-¡Uuuuuuuuuuuy! – dijo John.- ¿ustedes están...juntos?
  Miré a George: ¿no les dijiste?
-Ammm... – entrelaza sus dedos con los mios. – chicos, ella es Charlotte Deleasa y es mi novia. – dijo sonriente. Mi corazón saltó a escuchar la palabra ‘novia’ ¡soy su novia! Es tan raro de asumir...
-¡Felicitaciones! – abraza a George y luego a mí.
-¡Yo sabía que iba a suceder! – dijo después Ringo.
-Y eso va a suceder lo mismo entre tú y Maureen. – le dije.
  Ringo se sonrojó. Luego miré a Paul, él vino hacia mí y me dió un fuerte abrazo....
-No la hagas sufrir, George. – le dice Paul.
-Jamás lo haré.
-Eso espero....¡te ves tan feliz! – apretando mis mejillas.
-¡Ay, me duele Paul! – exclamé riendo.

   Pasó el tiempo rápido. Terminarón de filmar ‘A hard days night’ ,en poco tiempo se estrenaría en el cine. Con alfombra roja y todo eso, al puro estilo de Hollywood. Junto a George fuimos por un breve tiempo a Liverpool...los 2 nos hospedamos en mi casa, ya que la familia Harrison se fue de vacaciones a Escosia. Mi mamá se alegró al verme, pero cuando vio a George se le quitó la sonrisa de la cara. Mi novio y mejor amigo no esa PARA NADA un mal chico, solo es que mi madre aún tiene ese cierto estereotipo de ‘chico flojo en la escuela: un perdedor’ metido en la cabeza, pero sé que se le pasará. Tuvimos que lidiar con la prensa que nos hostigaba pero después cesarón. Dormirmos en la misma habitación (bueno...no había otra disponible) y una noche en la que mi madre se ausentó por un motivo de causa mayor... pasó lo que pasó...¡fue inevitable! Pero no me arrepiento, nunca lo hice y nunca lo haré. George era el indicado. Mi mamá siempre me dijo que había que casarse primero. Eso es lo ideal, pero no importa...ni siquiera temí en la posibilidad de quedar embarazada. ¡Pero que noche más maravillosa fue!

  Estaba esperando a George a fuera de un almacén cercano, porque necesitaba algunos cigarros.
-¡Charlotte!
    Me giré y vi a Cynthia Powell, venía hacia mi con un bebé, un niño entre sus brazos.
-¿Cynthia? ¿eres tú? – le sonreí.
-Claro...¿cómo has estado?
-Muy bien...¿y tú?
-Mas o menos...mira Julian – le decía al niño – ella es Charlotte, saludala. – el niño me mueve la mano ¡que ternura!
-Se parece más a ti que a John – le dije – este niño es adorable... – le hice cariño en su suave mejilla.
-¿Escuchas lo que dice Charlotte, Julian? – le dijo a su hijo, él sonrió. - ¿vino John contigo a Liverpool?
-No. Vine con George.
-¿John va a venir?
-No creo...nosotros venimos para acá por poco tiempo. Después tienen mas shows, tú sabes.
-Él es mi esposo y padre de mi hijo y nisiquiera me llama o visita.
-Quizás no alcanza, el cansancio de las presentaciones... – traté de ‘defenderlo’.
-¿Él me es fiel, Charlotte? ¿lo es?
-¿Fiel?
   Recordé cuando se enredó con la mesera en la noche en el que comenzó mi noviazgo con George. Recordé las miles de veces que lo vi besando a otra...y tocando a otra. Definitivamente no le era fiel a Cynthia.
-¿Es fiel o no?
-Si. – mentí – te es fiel, Cynthia...
-¡Gracias por sacarme de esta duda de encima! Me muero si me llego a enterar que me es infiel.
-Pero recuerda que ante los medios, John es soltero y sin hijos.
-Lo sé, lo sé, Charlotte. Bueno, aún así lo amo. Lo amo por no abandonarme junto a mi hijo.
-Jamás lo haría, no repetira sus misma historia con ustedes...oye...¿y tía Mimí?
-En Penny Lane, a veces me ayuda a cuidar a Julian. – miró su reloj de pulsera - ¡es la hora de la comida de Jude! Me tengo que irm dile a John que me llame por últimmo ¡cuidate! . sigue caminando.
-Pobre Cynthia....
 
  Luego, salió George de la tienda.
-¿Con quién hablabas? – pasandomé un cigarro. Lo encendí.
-Cynthia, la esposa de John.
-¿Iba con Julian?
-Si. ¡Es tan adorable! ¿sabes qué me preguntó?
-No...
-Me preguntó si John le es fiel...
-¿Fiel? – se echó a reir, hice lo mismo. – si...es súper fiel. – sarcástico.
-Le mentí. Le dije que si es fiel, no quiero ser yo quien acabe con ese matrimonio.
-Cynthia cometió un erro en meterse con John....será mi amigo...pero... – hizo una mueca.
-Si...ella era una chica tranquila, decente...buena chica. No era para John.
-Stuart te decía eso ¿no?
-Si, Stuart...era compañero de Cynthia en una clase en el Instituto de Artes. ¡Dibujaba tan bien! Después iré a verlo al cementerio ¿me acompañas?
-No puedo, me juntaré con unos viejos amigos.

   A sí que fui sola. La tumba de Stuart estaba llena de flores...era tan bueno chico, inteligente, dibujante, rockero, poeta y guapo. Él era 2 años mayor que yo, eso no es nada. Siempre te recordaré con cariño Stuart Sutcliffe.

  Volví a casa y vi que George hablaba por teléfono. Reía a cada rato y nombraba a : Pattie. De seguro que hablaba con ella. Mi madre cocinaba, fui donde ella.
-Hace mucho que habla con esa tal Pattie – dijo mi mamá mientras cortaba zanahorias.
-Ah.
-¿Quién es?
-Una amiga de George. – vi que él aún reía.
-‘Una amiga’...si tanto quieres a George...ten cuidado con esa Pattie.
-No exageres, mamá. Es solo una amiga, él me ama.
-Eso espero mi niña. No quiero ver tus ojos con lágrimas por culpa de George y esa... – me abraza.

 En realidad, me inquieta esa Pattie. Ni la conozco y afecta mi corazón....¿será alguna señal? No...no....George me ama y punto ¿Cierto? ¿Por qué debo angustiarme con alguien que ni siquiera conozco? Nada va a pasar...nada....

*¿De verdad que no va a pasar nada? ¿Tan segura está Charlotte Deleasa?*